¡Felicidades por tus 65 años!

El Moto Club Bañezano, esa sucesión de personas, año tras año, a base del trabajo y tesón de los distintos componentes de su historia, ha ido forjando una tradición motociclista maravillosa, está de celebración. El día 16 de mayo ha cumplido 65 años. ¡FELICIDADES A TODOS AQUELLOS QUE LO HAN HECHO POSIBLE: A LOS QUE VIVEN, A LOS QUE AHÍ SIGUEN y A LOS QUE YA VEN LAS CARRERAS DEL GRAN PREMIO DE LA BAÑEZA DESDE UN PALCO EN EL CIELO!

Esos fueron los primeros socios del ya legendario Moto Club Bañezano. Vaya especialmente hacia ellos esta afectuosa felicitación. ¡MIL GRACIAS POR HACERLO!

Hace 65 años nacía el Moto Club Bañezano… y el recuento de ediciones de su «Gran Premio».

Las fiestas de agosto de La Bañeza se habían enamorado de las carreras de motocicletas en 1952 y 1953. Aquellos grandes aficionados a los vehículos motorizados sobre dos ruedas, que estaban a punto de formar el Moto Club Bañezano, habían lanzado ya un espectáculo, que seis décadas y media después es joya sagrada del motociclismo hispano. Así, en mayo de 1954 oficializaron la creación del club motociclista de su ciudad y ese mismo año anunciaron la tercera carrera consecutiva de las fiestas patronales del lugar.

En el programa de la competición, dos carreras:

CARRERA DE MOTOCICLETAS COMERCIALES: HASTA 125cc
(15 de Agosto, día de la Asunción)

PRUEBA DE REGULARIDAD: CILINDRADA LIBRE (16 de Agosto, día de San Roque)

El 15 de agosto de 1954, la primera de las carreras, se anunciaba así.

Así se fraguó lo que a la postre se ha considerado el «I Circuito Motorista Bañezano», así comenzó el recuento de ediciones de «El Gran Premio de La Bañeza». Y así se dirigía al público, en el programa de las carreras, el recién formado Moto Club Bañezano:

(…) Al tomar por primera vez contacto con el público bañezano, este MOTO CLUB quiere hacer llegar al ánimo de todos el interés que le anima en continuar organizando competiciones con toda la frecuencia que le sea posible y hasta donde sus medios alcancen. Por ello se hace necesario que todos los poseedores de un vehículo de dos ruedas con motor, vengan a nosotros y den su nombre a esta organización bañezana, no ya solamente por espíritu económico, sino también por espíritu de agrupación y compañerismo (…) La motocicleta ya no es un vehículo exclusivamente deportivo; las necesidades de la vida lo han convertido también en una máquina al servicio del hombre y de cuyas ventajas -rapidez, economía, etc- son los mejores propagandistas sus mismos poseedores. Pero precisamente por ese crecido número de ellas que diariamente ruedan por caminos, carreteras o pistas importantes, se hace necesaria la organización de estas competiciones, para en ellas calibrar la habilidad y segura competencia de los pilotos y el grado de resistencia y velocidad de las máquinas… y este es otro de los motivos que nos han impulsado a organizar estas carreras, de velocidad una y de regularidad otra, habiendo elegido para ello la fecha de nuestras fiestas patronales, porque hemos querido así colaborar en el mayor esplendor de los festejos que en estos días se celebran.

A veces, las historias son realmente bellas. 🙂

Oscar Falagán.

Artículo publicado en la revista Motociclismo: agosto de 2018

Ya hace un buen número de años desde que el Gran Premio de España dejó de acontecer en las calles de Montjuic (como cuando pilotos como Santiago Herrero, Salvador Cañellas o Ángel Nieto competían en ellas y en otras como las de La Bañeza), sino en flamantes circuitos permanentes. Mientras, en La Bañeza se sigue viviendo el motociclismo como era a mediados del siglo XX…

La Bañeza, historia viva:
Así titulé un reportaje que redacté para la revista Motociclismo con la crónica de «EL GRAN PREMIO DE LA BAÑEZA 2018». La otra parte del reportaje fue dedicada, como la ocasión merecía, al 50 aniversario de la victoria de Ángel Nieto: «Aquella inolvidable carrera de 1968″

Para quien no pudiera acercarse al quiosco en su día a por la
prestigiosa revista, tesoro para los amantes de la moto, dejo aquí esas líneas:

Un embrujo especial tienen las calles de La Bañeza para que sus aceras, farolas, muros y balcones se brinden de forma tan espléndida a ser circuito de motociclismo. Ni la década de los años 80 ni la de los 90, ni el nuevo milenio acabó con las carreras del circuito urbano de La Bañeza, aunque en distintos lugares de España florecieran pistas de competición. Los boxes, situados en las calles aledañas a la línea de meta, son una fiesta. Tanto disfrutan los aficionados que pasean por ellos, como los pilotos y los mecánicos enfrascados en sus tareas de puesta a punto de sus máquinas o sus acompañantes atareados en la puesta a punto de la paella. Hay muchas vivencias en cada esquina. Basta arrimar el oído un poco bajo alguna carpa para descubrir mil historias. “Yo me hice piloto porque leí en la revista Motociclismo que había un español, un tal Ángel Nieto, que había sido campeón del mundo”, cuenta el valenciano Enrique Triguero; está con las manos en la grasa porque quienes corren ahora son sus hijos y recuerda con cariño su victoria en La Bañeza en 1977. En los boxes de La Bañeza los aficionados tienen el privilegio de mezclarse con los protagonistas del espectáculo y la oportunidad de escuchar las anécdotas que cuentan. “Quien me iba a decir a mi que con 68 años aún correría en moto con la misma ilusión o más que aquel año 1980 en que gané en La Bañeza al propio Jorge Martínez Aspar”, se le escucha decir en otra esquina al cántabro Pedro Mújica, quien hace tres años se convirtió en el piloto más veterano en subir al escalón más alto del podium con su máquina de Clásicas 4T. Le quitó ese récord, por cierto, al madrileño Juan Martín, que está siempre preparando máquinas para saltar al ruedo bañezano. “Prometí a mi mujer que dejaría de correr en circuitos urbanos”, cuenta Martín, “pero siempre me quedará el maravilloso recuerdo de haber batido en La Bañeza al gran campeón Phil Read en buena lid.” Los boxes de La Bañeza son así, una fraterna fusión entre público, mecánicos y pilotos, un inagotable libro de historias y una enciclopedia del motociclismo.

Al igual que el trazado del circuito, el programa del acontecimiento motociclista bañezano ha ido evolucionando con los años. La única cilindrada que siempre ha estado presente es la de 125. Desde el año 2012 comparte pista con máquinas de Moto 3 y desde 1994 comparte cartel con categorías de motos clásicas. Así, cuatro carreras se disputaron en la edición de este año, repitiendo programa del año anterior: Clásicas 2T, Clásicas 4T, Super-Series y 125GP junto con Moto 3. Si tener la fortuna de ver máquinas de Moto 3 a pie de bordillo es sinónimo de disfrutar motociclismo contemporáneo en la pista de un circuito con sabor a otra era, presenciar una carrera de Clásicas 2T es como trasladarse a las carreras bañezanas del inicio de la década de los 70, puesto que esas máquinas de hasta 250 cc son anteriores a 1972 y en La Bañeza hubo carreras de 250 cc a partir del año 1970. Por su parte, ver carreras de Clásicas 4T en el circuito bañezano es deleitarse con una categoría que La Bañeza no vivió coetáneamente, dado que en el trazado adoquinado de antes de 1972 nunca compitieron máquinas de cilindrada superior al cuarto de litro. Hoy por el asfalto bañezano compiten máquinas de 500 cc y la afición se regocija con ello. Lo mismo sucede con la categoría de Súper-Series, que debutó el pasado año en el cartel bañezano y cuya cilindrada puede llegar hasta los 650 cc.

Lo apretado de los tiempos de los cronometrados del sábado hacía prever unas tandas competitivas apasionantes y así fue. La mañana del domingo comenzó con unas disputadas carreras de clásicas. El levantino Sergio Fuertes llegó a La Bañeza decidido a llevarse su quinta victoria consecutiva en la categoría de 2T y se salió con la suya. Tenía la pole del sábado y dominó la prueba el domingo hasta cruzar la línea de meta con su Montesa. La firma creada por Pere Permanyer ya ganaba en La Bañeza en los años 50 y lo sigue haciendo en 2018. En segunda posición, a lomos de su Bultaco, acabó el cartagenero Juan Francisco Risueño, que ha saboreado el podio de 125 GP años atrás y compite en Clásicas 2T desde que cumplió los 35 (edad mínima requerida para la categoría). La lucha más emocionante estuvo por la tercera posición, que al final se llevó Miguel Cortijo y su OSSA por tres décimas de diferencia sobre el cuarto clasificado. Montesa, Bultaco y OSSA es un podium de marcas que rezuma historia del motociclismo hispano. Llegado el turno de la categoría de Clásicas 4T, hubo ahí duelo de Ducatis, las pilotadas por el asturiano Bruno Heres y por el navarro Hugo Carlos Lacunza. La pole la tenía Heres y realizó una excelente salida. Lacunza poco más podía hacer que tratar de no perder de vista la estela del líder. Con ambos muy enchufados, la película de la carrera buscaba su desenlace en las dos últimas vueltas, al llegar el crucial momento de sobrepasar a pilotos doblados. La jugada le salió más hábilmente a Lacunza y su segunda corona bañezana ya luce expuesta en su bar de Pamplona. El tercer escalón del podio fue para José Manuel Coto.

Las emociones iban a seguir acumulándose en una carrera de Super-Series que tuvo muchas alternativas. Dos Guzzi V65 pilotadas por los asturianos Jorge Quirós y Hugo González habían sido las más rápidas en los cronometrados del sábado. Las primeras vueltas de carrera fueron una divertida puja entre ellos. Quirós se fue al suelo en la chicane posterior a la trepidante bajada de después de línea de meta y se levantó consiguiendo acabar quinto. El gallego Adrián Hermida partió tercero en parrilla, atacó desde la retaguardia y acabó llevándose la victoria con su Ducati Pantah. En 2017 venció en Clásicas 4T y ahora lo hacía en Super-Series. Con las pulsaciones in crescendo se iba acercando el zenit de la mañana, la prueba de GP125 / Moto 3. Antes, rodaron sobre la pista máquinas a modo exhibición, haciendo un recorrido por la moto de competición de varias épocas. En honor al cincuenta aniversario de la victoria de su padre, Gelete Nieto precedió al escuadrón de motocicletas en su primera vuelta y entre las variopintas joyas de la exhibición se encontraba una Derbi Ran como las que también manejó el 12 + 1.

Tras el aperitivo de la exhibición, la guinda a la mañana la puso un carrerón. Los hermanos Castillejo (Jerónimo y Antonio Jesús) habían hecho los mejores tiempos el sábado, pero los de Fuente Álamo sabían bien que Alejandro Martínez no se lo iba a poner fácil y así fue. El valenciano de Alberic salió a por todas. Su padre ya corrió en la carrera bañezana hace algunas décadas, su hermano Bernat ganó en el año 2000 y el propio Alejandro en el 2012. Quería volver a repetir seis años después y su duelo con Antonio Jesús Castillejo hizo las delicias del público. Al final, Castillejo se llevó el gato al agua, Martínez fue segundo y Aitor Cremades completó el podio. El apellido Castillejo está en el palmarés de vencedores de La Bañeza desde el año 1999. Fue Jerónimo (cuarto finalmente en esta edición) quien ganó aquel año, cuando ambos hermanos daban ya serias muestras de su talento. Desde que entraron a escena las Moto 3, Antonio Jesús Castillejo es el piloto más laureado de la categoría. Aunque el primer año en que se mezclaron las 125GP con las Moto 3 se impuso una 125 GP, hoy en día a las máquinas del octavo de litro les cuesta seguir el ritmo a sus compañeras de pista. La primera 125GP de este año (novena en la general) fue la Honda de Sergio Vidales, un bañezano que, años antes de correr por esa pista, ayudaba (como tantos otros voluntarios) a poner las balas de paja que velan por la seguridad de los pilotos. Creció viendo carreras en las calles de su ciudad y ha visto hecho realidad el sueño de correr por ese circuito y, más aún, ser el más rápido con una 125GP, la cilindrada que nunca ha faltado a su cita con el “Gran Premio de La Bañeza.” Este rincón del sur de la provincia de León es, sin duda, uno de los últimos reductos de una forma apasionante, romántica y pura de entender el motociclismo.

Oscar Falagán, 21 de agosto de 2018

Al otro lado de las pacas de paja

Hace siete años que publiqué el libro ECOS DE UNA PASIÓN: DE CÓMO EL CIRCUITO BAÑEZANO LLEGÓ A CUMPLIR 50 AÑOS (editado por Diario de León) y han transcurrido cuatro años desde que presenté junto a Jesús A. Calvo y su productora Imagen Industrial la película documental EL GRAN PREMIO DE LA BAÑEZA. Libro y película, en gran medida, se complementan.

Como digo cada vez que me preguntan por la forma escogida para la narrativa de la película documental, historias interesantes hay muchas – individuales y colectivas –  dentro de la historia universal, global y leyenda del circuito urbano bañezano. Cada vecino, cada piloto, cada espectador llegado de algún rincón de la geografía española o de fuera de ella, cada mecánico, cada bandera, cada miembro del Moto Club Bañezano… Cada calle, cada balcón, cada farola (por cierto, hay un bella historia recogida en el documental que nació a la luz de una farola de la calle de boxes de La Bañeza)… Cada moto, cada piloto…

Este año 2017, en el fin de semana de las carreras del Gran Premio de La Bañeza quise darme un paseo improvisado por las calles de tan ilustre circuito urbano en busca de algunas de esas historias interesantes. De ése paseo, que hice junto con la periodista madrileña Ana Casares, salió un espontáneo cortometraje documental sonoro. Caminamos dejándonos llevar por pasos intuitivos y conversamos con quienes los boxes y bordes de la pista del circuito pusieron en nuestro camino. Encontramos una historia que empezó el sábado a las 5 de la mañana y terminó ese mismo sábado al final de la tarde. ¡No, ¿qué digo?, esa historia empezó muchos años atrás y aún no ha terminado! Una historia que se mezcla con muchas historias, pero al fin y al cabo, una historia; interesante y bella, como todas las historias que tienen alma, que tienen pasión por la vida, que tienen sentimiento. Esta historia, este documental sonoro se titula «Al otro lado de las pacas de paja«:

Oscar Falagán, 30 de agosto de 2017

Un Gran Premio universal

Que bonito número, 2017, que bonito número para que siga la magia. La magia, ese encanto, ese hechizo que es fruto de los astros. De los astros y del trabajo. Del trabajo de varias generaciones de entregados miembros y voluntarios del Motoclub Bañezano. Mucho esfuerzo ha habido y mucha magia se ha creado a base de tesón y fe en un acontecimiento cultural y motociclista, para que lo que ya se fraguaba hace unas cuantas décadas siga fraguándose hoy en día.

No fue fácil mantener, a lo largo de los años, lo que tan heroicamente empezaron aquellos pioneros del Motoclub Bañezano. Lo saben bien las calles de La Bañeza. Saben el esfuerzo que han hecho algunas personas para que este evento despegase y para que no decayese cuando la mayoría del resto de circuitos urbanos de la geografía española iban desapareciendo. Hoy el milagro está obrado y las motos siguen rodando. Y los miembros, voluntarios y colaboradores del Motoclub Bañezano siguen esforzándose para ello. Los amantes y aficionados del circuito bañezano hemos de estar muy agradecidos por todo ese esfuerzo de muchos años.

60 años hace de este cartel en que a algunos socios del Motoclub Bañezano aún nos faltaban unos cuantos años para nacer.

Me gusta el número 7. En 1977 el circuito urbano bañezano fue por primera vez puntuable para campeonatos nacionales en la época en que el público vibraba con el Super 7 del Jarama, cuando en el madrileño circuito se celebraba el Gran Premio de España. Sí, me gusta el 7. Después del Circuito Motorista Bañezano de 1954, las calles de La Bañeza no vieron esa segunda edición del Motoclub Bañezano hasta 1957, año en que puede decirse bien alto que ganó en La Bañeza Manuel Iglesias, el gran «Cachorro» de Salamanca, mecánico puro, piloto puro, pura alma.

Cachorro posa fumando satisfecho junto a la Ducati de su rival deportivo Carlos del Val, que recibe un trofeo. En La Bañeza todos los pilotos ganan. Del Val había pilotado un sidecar junto a su hermano en La Bañeza pocos meses antes del momento de esta instantánea.

Sí, me gusta el 7. Me gusta que la recta de meta del Barrio San Julián ha vuelto a ver al director de carrera del Motoclub Bañezano dando banderazos de cuadros en 2017. Sesenta y tres años después de su nacimiento oficial y seis décadas después de aquella carrera maravillosa de 1957, el Motoclub Bañezano ha celebrado precisamente su edición número 57 de ese espléndido Circuito Motorista Bañezano; ése que la propia afición ha clamado en bautizar Gran Premio de La Bañeza. Fue, por cierto, principalmente por eso que la película documental que habla de su historia se titulase «El Gran Premio de La Bañeza», porque esa marca la ha creado la propia afición; y la marca que crea la afición es la marca del espíritu de un evento, muy lejos de tácticas de mercadotecnia o similares.

Sesenta carreras de motocicletas han visto las fiestas patronales de La Bañeza desde que en 1952 unos genios pusiesen en escena la primera de ellas. Sesenta carreras en agosto y alguna exhibición espontánea en pleno otoño, como la de los hermanos Del Val (Carlos y Demetrio), que venían con toda su parafernalia de participar en las carreras de las fiestas de San Froilán en Lugo. Volvieron a La Bañeza en el año 2004 para celebrar las bodas de oro del Motoclub Bañezano.

Demetrio y Carlos del Val calentaron el otoño bañezano en 1956 y en 2004 atizaron aún más el verano. Cuando Carlos (quien lleva el manillar en la imagen) corrió en 1957, difícilmente podría imaginar que en el siglo XXI la magia seguiría tan viva.

Sidecares han vuelto a rodar por el circuito urbano bañezano seis décadas después. De nuevo a modo de exhibición y acompañados por otras joyas motociclistas, que ha sido un lujo ver rodar en La Bañeza. Fue una de las joyas del cartel del evento de este año. Hubo exhibiciones y homenajes muy sentidos. Porque La Bañeza – La Bañeza verdadera – no olvida a ninguno de sus pilotos y colaboradores. Lo saben bien sus pasos de cebra, sus farolas, sus balcones…

Hubo – decía – homenajes, a ángeles como Rivas y Mella y, por clamor popular, al ángel más laureado del motociclismo español, Nieto, al que una vez dije en persona que me encantaría verle en un descapotable dando una vuelta por el actual circuito de La Bañeza (que no discurre por las mismas calles en que él ganó en 1968). Quería verle recibiendo el cariño de la afición bañezana. ¡Y vaya si lo ha hecho! Lo ha hecho a través de sus hijos.

Los hijos de Ángel Nieto recibieron el cariño del público bañezano subidos a un descapotable y siguiendo los rugidos de una Derbi de 50cc, similar a aquella con la que su padre ganó su primer campeonato del Mundo al año siguiente de ganar con una Derbi 125cc en La Bañeza.

Y hubo, por supuesto, carreras. Ni la década de los años 80 ni la de los 90, ni el nuevo milenio acabó con las carreras del circuito urbano de La Bañeza. El Motoclub Bañezano no lo permitió, aunque en distintos lugares de España se construyesen pistas de competición. Hoy el Gran Premio de España ya no puede verse en el Super 7 del Jarama, sino en Jerez de la Frontera, allá donde en su día había también carreras en circuito urbano. Hoy en el Mundial hay también Gran Premio de la Comunidad Valenciana, Gran Premio de Cataluña, Gran Premio de Aragón, todos en flamantes pistas permanentes. Y hoy, en un rincón de León, perdura el Gran Premio de La Bañeza, que no es de Mundial oficial, pero es de Mundial universal.

Oscar Falagán, 24 de agosto de 2017

¡Que ruja La Bañeza por un Ángel… por los ángeles!

Se acerca EL GRAN PREMIO DE LA BAÑEZA, se acerca una gran fiesta anual del motociclismo en su más pura esencia, se acerca y este año habrá un ángel más viendo la fiesta desde algún lugar al que van los ángeles que se nos van y que por las calles de ese circuito motorista urbano bañezano corrieron.

Ángel Nieto, estas palabras van dirigidas a ti. A ti y a tu familia. Ángel Nieto, yo tenía un sueño. Ese sueño era verte dar una vuelta (en tu Derbi, en un descapotable o como tú hubieses deseado) en el circuito urbano de La Bañeza. Cuando diste unas cuantas vueltas para ganar dos mangas y llevarte el laurel de vencedor, yo aún no había nacido… La ocasión que me parecía óptima para llevarte la ovación de la afición del circuito bañezano era la edición del año próximo, la del 2018, porque en 2018 se cumplirán 50 años de cuando diste una lección de pilotaje ganando en La Bañeza a pilotos que conocían bien las curvas, esquinas, adoquinado y hasta la tierra del circuito. Ni la tierra pudo con tu Derbi de Gran Premio. Porque si llegabas a La Bañeza era para ganar.

A todo el deporte del motociclismo se le han saltado las lagrimas al saber que te has ido. Igual que se le saltaron al mecánico de Derbi aquel agosto de 1968. Como al año siguiente ganaste el primero de tus ‘doce más uno’, se dijo (¿lo dijiste tú tal vez?) que «para ser Campeón del Mundo, primero hay que ganar en La Bañeza». Tu leyenda no pasó inadvertida por las calles bañezanas. ¡Cómo te encantaba que en España se empezase a hablar, más y más, del deporte del motociclismo! A ti lo que te gustaba era oír rugir las motos y ver como la afición al motociclismo crecía. ¡Y vaya si ha crecido!

Ángel Nieto, no se donde estarás, pero La Bañeza va a rugir tanto este año al paso de una Derbi por su circuito, que estés donde estés lo vas a escuchar. Una Derbi en pista, una Derbi como las que tu manejabas para ganar Campeonatos del Mundo. La Bañeza será un clamor. Porque si. Porque has sido pura pasión y hay que vivir un momento así con total pasión. Ángel Nieto, vaya quien vaya a los mandos de esa Derbi, esa Derbi que dará la vuelta al Circuito de La Bañeza la estarás pilotando tú. Miles de personas rugirán desde las aceras, a pie de pista. Tendrás esa ovación gigante de esa afición. Y vaya esa ovación también para otros ángeles que vivieron ese circuito y otros muchos del mundo… El calor de los aficionados se sentirá de una manera tan bestial que vas a sentir orgullo motociclista en todos los poros de tu alma. ¡Va por ti, va por todos! Lo vamos a sentir todos así.

Ángel Nieto, el destino quiso que fuésemos vecinos en el madrileño distrito del Retiro y estoy agradecido porque hace algunas semanas tuve ocasión de saludarte a la puerta de tu casa. La vida me dio la ocasión de despedirme de una figura a la que apreciaré siempre y me llevaré ese saludo conmigo también para siempre. Dale gas Ángel. Dale gas, ángel. Dale gas, allá donde estés. Zamorano y vallecano, tú creíste en tu sueño y lo hiciste realidad. Gracias por lo que hiciste por y para el deporte del motociclismo. Descansa en paz. Eres eterno.

Oscar Falagán, 4 de agosto de 2017

Éxito en el Madrid Motorbike Film Festival

La película documental EL GRAN PREMIO DE LA BAÑEZA ha sido premiada en el MADRID MOTORBIKE FILM FESTIVAL, festival internacional de cine con temática de motociclismo. Tras el preestreno en el Teatro Municipal de La Bañeza, el documental fue estrenado a nivel nacional en la sala CINETECA MADRID en el año 2013.

MOTORBIKE FILM FESTIVAL es el primer festival al que EL GRAN PREMIO DE LA BAÑEZA se ha presentado a concurso.

Anteriormente estuvo presente también, fuera de concurso, en el Festival de Cine Ciudad de Astorga, en el Festival Cinema sobre 2 Rodes de Barcelona y en otros eventos como el Gijón Moto Weekend.

El palmarés definitivo del MADRID MOTORBIKE FILM FESTIVAL ha quedado como sigue:

1º Bonny (Rusia)

EL GRAN PREMIO DE LA BAÑEZA (España)

3º India – Alicia Sornosa (España)

4º La Isla de Man (Inglaterra)

5º El Mago Mancini (Italia)

X – Mencion especial del jurado y de la organización para «Hear Me Out» (España).


Bajo estas líneas, os dejamos una entrevista del director de El Gran Premio de La Bañeza en Onda Cero La Bañeza:

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Las opiniones son libres, los hechos son sagrados

El circuito urbano de La Bañeza es una perla en el mundo del motociclismo y su Gran Premio un retal selecto del folclore hispano, una competición deportiva que es una auténtica superviviente entre las de su especie. Es un milagro fraguado con la colaboración maravillosa de muchos vecinos de la ciudad de La Bañeza y construido durante más de medio siglo de historia con el trabajo, el tesón y la fe de un club, el Motoclub Bañezano. “La historia está ahí” fue el título de la última publicación que realicé en este blog. Eso fue en abril, cuatro meses antes de las fechas de agosto en las que cada año – desde mediados del siglo pasado y de forma ininterrumpida desde 1990 – acostumbra a celebrarse el Gran Premio de Velocidad de La Bañeza. Hoy, cuando publico estas líneas, ha transcurrido un mes desde la fecha en la que este año 2016 hubo carrera de motos en las calles de La Bañeza.

Esa carrera de motos que vieron las calles de La Bañeza este año no fue organizada por el Motoclub Bañezano, alma mater del evento en las 56 ediciones celebradas desde su nacimiento como club en 1954. Nada menos que 56 ediciones del Gran Premio de La Bañeza. El consistorio local, principal patrocinador habitual de la prueba, se auto-otorgó la potestad de imponer unas condiciones que el motoclub local, altruista organizador de todas las ediciones del Gran Premio de La Bañeza, decidió rechazar tras exponer la cuestión a votación de sus socios, que así lo decidieron por mayoría. Esa circunstancia ha provocado multitud de comentarios en la opinión pública, no sólo a nivel local, sino también en los ámbitos del motociclismo nacional. Como desafortunadamente acontece a menudo, las opiniones se vierten por doquier sin que quien las hace tenga un conocimiento – no digo ya detallado, sino siquiera con un mínimo criterio contrastado – de los hechos.

Para informar de una serie de hechos acontecidos y exponer su posición, el Motoclub Bañezano convocó una rueda de prensa el pasado 15 de septiembre, indicando que con la premisa de no interferir en la organización y celebración del evento, la Junta Directiva del club optó por esperar a que el evento hubiese concluido para hacer dicha convocatoria y exponer la realidad de algunos hechos que la opinión pública desconoce. Como portavoces de la Junta Directiva asistieron a la rueda de prensa el presidente y el vicepresidente del club, quienes señalaron: “el veto de algunos medios de comunicación ha impedido en varias ocasiones que podamos responder a los ataques hechos contra nuestro club”. Está claro que los miembros de un club deportivo no tienen mucha capacidad para ser escuchados por los medios de comunicación, cosa que sí parece estarle permitido en este país a quienes ostentan posiciones de poder y que pueden incluso manipular los medios de comunicación a su favor. Junto a los mencionados portavoces del motoclub, en la rueda de prensa realizada en el salón de actos del TRYP Hotel León participó el presidente de la Federación de Castilla y León de Motociclismo, Francisco González.

Durante su intervención, el presidente de la federación hizo hincapié en recordar la importancia de ser conscientes de la peligrosidad del evento, dejando claro que ha de estar organizado por quien verdaderamente sabe organizarlo. “Lo que deseo como presidente de la federación, como desearía cualquier presidente de federación y también lo que deseo yo a nivel personal es que esa carrera siga celebrándose”, ha expresado el presidente de la castellano y leonesa. El dirigente federativo expuso también cómo se desarrollaron los hechos en las semanas previas a las fechas en las que el Ayuntamiento había anunciado la celebración de la prueba. Dos meses antes de esas fechas, la corporación municipal informó a los medios de comunicación de que había llegado a un acuerdo con un ex-piloto valenciano, Miguel Ángel Trenzano, para que fuese responsable de la organización del evento.

El Vicepresidente del Motoclub Bañezano Amador Folgado enumeró en la rueda de prensa la cronología de discrepancias surgidas con la casa consistorial, con obstáculos que ya existían desde mucho antes que este año 2016. Folgado afirmó, entre otros aspectos, que el Motoclub Bañezano. “nunca va a anteponer el beneficio económico que pueda tener la ciudad de La Bañeza a la seguridad de la carrera”. Por su parte el presidente del club, José Luis Falagán, expresó sus puntos de vista subrayando, por ejemplo, que “las carreras y otros eventos que se organizan en la ciudad las tienen que organizar los clubes y las asociaciones de la ciudad que se dedican a eso.” Francisco González añadió más detalles derivados de la situación anómala acontecida este año.

Tras conocer la cronología de los hechos y analizar los pormenores de lo acontecido, muchos indicios invitan a creer que el Ayuntamiento ha querido tener máximo control sobre el evento o incluso erigirse en organizador encubierto del mismo. Evidentemente no le habrá faltado el apoyo de oportunistas de turno, cómplices y secuaces interesados. El presidente de la Federación de Castilla y León de Motoclismo argumentó que no quiere que pase como ha sucedido en otras carreras o eventos motociclistas “donde se meten los ayuntamientos y al final se cargan las carreras, porque el que lo tiene que organizar es el motoclub.” No obstante, cerró su intervención con una llamada al entendimiento entre las partes para proteger precisamente la carrera.

Como decía el legendario periodista inglés Charles P. Scott, “las opiniones son libres, los hechos son sagrados”. Scott fue editor del periódico The Guardian curiosamente durante 57 años. Exactamente el número de ediciones que el Gran Premio de La Bañeza organizado por el motoclub de su ciudad aspiraba a cumplir este año. Sea como fuere, lo que acabó por suceder es que el Ayuntamiento de la ciudad se apropió de ese número 57 para anunciar el evento. ¿Tiene derecho a ello por ser quien lo ha patrocinado? Cuando los circuitos urbanos estaban desapareciendo de toda la geografía, los miembros del Motoclub Bañezano mantuvieron vivo el de su ciudad para que todos hoy en día podamos disfrutar de esta fiesta. Lo que un Ayuntamiento coherente y desinteresado ha de hacer es tender la mano a los clubes de su ciudad, y en este caso en concreto colaborar abiertamente con el club que ha trabajado, año tras año, para que un evento que nació como una carrera más – entre las muchas de ese tipo que había hace medio siglo -, se haya convertido en una joya universal y en el mayor foco de atracción turística de la comarca.

Otro periodista inglés, Frank Melling, acudió a descubrir el Gran Premio de La Bañeza y además lo vivió en su piel participando como piloto. Así titulaba en 1999 uno de sus emocionados artículos acerca de lo vivido: “La Bañeza, el hogar de la mejor carrera urbana del mundo”. El Motoclub Bañezano y La Bañeza habían superado muchos obstáculos en las décadas previas para que se llegara al fin de siglo con esta excepcional carrera en apogeo. Fue necesario trabajar mucho para llegar a ese punto. Quizá algunos no lo entiendan. Pero no hace falta ser excesivamente despierto para comprender ese irrefutable hecho. En uno de sus apasionantes artículos sobre la bañezana carrera, Melling comenta que cuando llegó al lugar el día previo al comienzo del Gran Premio, no podía imaginar donde se iba a celebrar la carrera. Entonces de repente aparecieron los voluntarios del Motoclub Bañezano delimitando la pista: “Cuando qui­se darme cuenta, el circuito había sido creado de la nada.” El trazado por el que tuvo que pilotar Melling en 1999 se parecía mucho ya a esa silueta que hoy se ha convertido en símbolo. El trazado actual del circuito urbano, esa silueta dibujada por calles de La Bañeza que hoy se ha convertido en icono (utilizado como imagen en distintos lugares y para variopintos fines) es obra y fruto de una evolución del trabajo de muchos años por parte del Motoclub Bañezano. Ese espectacular circuito urbano que cada año acoge a miles de espectadores es fruto de quienes supieron adaptar al paso del tiempo una competición motociclista entramada en calles de la ciudad.

Hay directivos en activo en el Motoclub Bañezano, que llevan luchando por la supervivencia de la carrera de motos del circuito urbano de La Bañeza desde la década de los 80. A pesar del ultraje que se les ha hecho este año, mantienen la dignidad y siguen adelante organizando eventos tan loables como el reciente homenaje al gran periodista del motor Javier Herrero en su ciudad natal Saldaña. Como aficionado del maravilloso deporte de la motocicleta, siento orgullo por este club del que soy socio desde hace varias décadas. Mucho más orgullo aún viendo el respetuoso comportamiento que han tenido, cuanto más se les ha atacado gratuitamente, sin que apenas se les haya escuchado.

La bañezana carrera, hecha tradición, supone en las fechas en que se celebra un importante impulso económico para la zona. Lógicamente, ese impulso no existiría si el Motoclub Bañezano no la hubiera hecho realidad, década tras década. Un esfuerzo apoyado, por supuesto, por el espléndido apoyo humano de esos colaboradores anónimos, que son cientos, esos vecinos que ceden los garajes de sus casas, esos voluntarios que han acudido desde siempre a trabajar como ‘banderas’, a descargar camiones de balas paja (neumáticos antaño) para montar el circuito y mil y un valiosos detalles más. Todos han colaborado para que el evento haya llegado hasta donde ha llegado. Esa ha sido siempre la esencia del circuito urbano de La Bañeza.

Entorno a la fiesta del motociclismo que representa el Gran Premio de La Bañeza hay quien, sin haber aportado nunca una miga de pan al banquete del que ahora reclama su parte, ha exigido explicaciones. Hay incluso quien, sin ser siquiera socio del Motoclub Bañezano, le pide cuentas. El contrasentido ha sido y es tal que incluso algún piloto se permite inmiscuirse verbalmente en asuntos del club del que no es socio, o incluso atacar con mezquindad al club y a personas del club que tanto ayudaron a él como a tantos y tantos pilotos. Quien así se comporta no es consciente de que jamás hubiera participado siquiera en La Bañeza de no exisitir el Motoclub Bañezano. Porque jamás se hubiera alcanzado la 56ª edición, ni a la 40ª, ni a la 30ª del Gran Premio de La Bañeza, del que ahora – quizá por alguna inspiración suya divina – se cree con derechos. Por una razón tan obvia que ser ignorante a ella roza el absurdo. Porque el Gran Premio de La Bañeza lo ha hecho existir y persistir el Motoclub Bañezano.

Las carreras del circuito urbano de La Bañeza se han convertido, no sólo en el emblema inseparable de las fiestas patronales de la ciudad, sino un acontecimiento con ecos a nivel internacional. Uno de los últimos reductos de una forma mágica y única de entender el motociclismo. Conviene que quien tome decisiones para la realidad de su presente y futuro inmediato, sepa estar a la altura de esa dimensión.

Imágenes de la rueda de prensa filmadas Imagen Prisma.

La historia está ahí

Este año se cumplen sesenta años de uno de los acontecimientos más simbólicos que han perdurado en la memoria colectiva reciente de la ciudad de La Bañeza. En octubre de 1956 dos famosos corredores motoristas de aquella época, los hermanos Demetrio y Carlos del Val, realizaron una exhibición en sidecar que dejó boquiabiertos a los lugareños. A raíz de aquel recuerdo, el boca a oreja de padres a hijos y de abuelos a nietos y biznietos formó la leyenda de que fue aquel acontecimiento el que hizo brotar la afición a las carreras de motos en el circuito urbano bañezano. La leyenda en cuestión contaba algo así como que los Del Val tuvieron una avería cuando iban de Madrid a Galicia a competir en una carrera en La Coruña. Y que la avería fue reparada al hacer una pausa en el camino en La Bañeza. Y que en agradecimiento al buen trato recibido por las gentes de la pequeña localidad leonesa, hicieron la famosa exhibición jamás olvidada por el pueblo, la cual fue vivida con asombro y pasión. Y que a partir de entonces los bañezanos quisieron que cada año hubiera pasión motociclista en las calles de su ciudad. De cierto en esa leyenda hay, con certeza, varios aspectos: que los del Val pasaron por La Bañeza porque acudían a competir a una carrera en Galicia -aunque en Lugo y no en La Coruña-, que recibieron un trato excelente de los bañezanos, que hicieron efectivamente una exhibición, que dicha exhibición fue vivida con entusiasmo y que a partir del año siguiente el Motoclub Bañezano se encargó con tenacidad e ilusión de que las carreras de motos fueran ingrediente insustituible en las fiestas de agosto de su ciudad.

Los hermanos del Val empleándose a fondo para deleitar a los bañezanos en octubre de 1956.

Los hermanos del Val empleándose a fondo para deleitar a los bañezanos en octubre de 1956 (página 53 del libro «Ecos de una pasión»)

Cuando realicé la investigación para publicar el libro «Ecos de una Pasión: de cómo el circuito motorista bañezano llegó a cumplir 50 años» y trabajar en la película documental «El Gran Premio de La Bañeza» descubrí, entre tantos y tantos detalles, los verdaderos entresijos de aquella curiosa anécdota acontecida en el otoño de hace seis décadas y los relaté, como otros muchos, es las páginas del libro. Pude cerciorarme de la evidencia de que no fue por aquel suceso que en La Bañeza nacieron las carreras motociclistas, dado que esto sucedió en 1956 y el primer ‘Circuito Motorista Bañezano’ había tenido lugar ya cuatro años antes. En 1952, 1953 y 1954 había habido ya olor a gasolina y aceite de ricino quemado en las calles durante las fiestas patronales de La Bañeza. En 1955 y 1956 se produjo un parón. No rugieron las motos en agosto en esos dos años. Quizá la exhibición de los Del Val en octubre de 1956 hizo recapacitar a los bañezanos para que en agosto de 1957 regresaran a sus calles las carreras.

Cartel anunciador de la segunda carrera de motos de La Bañeza desde la formación oficial del Motoclub Bañezano, la cuarta carrera en total, ya que hubo dos anteriores a dicha formación oficial.

Cartel anunciador de la segunda carrera de motos de La Bañeza desde la formación oficial del Motoclub Bañezano, la cuarta carrera en total, ya que hubo dos anteriores a dicha formación oficial.

Evidentemente, no ha sido tarea fácil para un pequeño municipio hacer perdurar un espectáculo como una carrera de motos en un circuito montado en sus calles. La segunda mitad de la década de los sesenta (aquella en la que un tal Ángel Nieto ganó en La Bañeza y al año siguiente se proclamó Campeón del Mundo por vez primera) fue complicada. Las carreras faltaron a su cita en 1965, 1967 y 1969. El evento motociclista bañezano, que era entonces ya muy querido por los pilotos de toda la geografía nacional, luchaba por establecerse como una cita sagrada en el calendario motociclista hispano. A fuerza de tesón e ilusión, fueron superados los obstáculos para que las motos y sus pilotos pudieran seguir dando espectáculo. El pueblo bañezano no entendía sus fiestas patronales sin carreras de motos. Aquellos apasionados de las motocicletas que en 1954 habían formado oficialmente el Motoclub Bañezano trabajaron firmemente, año tras año, a cambio del sueño maravilloso de que en su pequeña localidad persistiese con intensidad el fuego de la velocidad motociclista. Y el sueño se hizo realidad. Nuevas generaciones fueron tomando el relevo en el equipo de trabajo voluntario del Motoclub Bañezano. Y el relevo llegó siempre con más y más fuerza. Aparte de la velocidad, los voluntarios del club forjaron en las afueras de la ciudad una una las mejores pistas de motocross de España. ¿Podría alguien imaginar, cuando los del Val derrapaban junto a los bordillos de La Bañeza, que un día iban a derrapar los pilotos del Campeonato del Mundo en el bañezano barro del Circuito de La Salgada? Las manos del Motoclub Bañezano lo lograron. Así fue. En el año 2010 y en el año 2011 La Bañeza albergó el Campeonato del Mundo de Motocross. Eso es amor por el motociclismo. Fue un gusto para mí, colaborar voluntariamente con la promotora del mundial y redactar el texto del spot de presentación del GP de motocross, el cual mostró La Bañeza en todo el mundo. En el spot, por supuesto, había de mencionarse el circuito urbano de velocidad:

La Bañeza’s promotional spot from Óscar Falagán Quintanilla on Vimeo.

¿Puede ser que como nunca se llegó a realizar el circuito permanente de velocidad, los miembros del motoclub sacaron pico y pala para construir ellos mismos su circuito permanente, aunque fuese en la modalidad de motocross? Puede ser o puede no ser. Pero lo que sí es seguro es que logros así han sido posibles porque las motos eran y son su devoción. Podemos bromear diciendo que los voluntarios del Motoclub Bañezano espetaban al viento algo así como «¿No habrá un Gran Premio de Campeonato del Mundo de Velocidad en La Bañeza? Nosotros lo crearemos de motocross.» Y crearon su GP de motocross. Y en realidad crearon su GP de asfalto también, porque la carrera de velocidad en su circuito urbano es todo un GP. Titulé la película documental «El Gran Premio de La Bañeza», porque así sentí que se debía titular. Era también un modo de crear marca. Un modo de ser conscientes de la trascendencia que el evento había adquirido con los años y que debía de ser cuidado para salvaguardarlo. Porque las carreras de velocidad de La Bañeza son genuinas, tienen marca, tienen esencia, singularidad y autenticidad.

Grau, 16 veces Campeón de España, en 1974 ganó en 125cc el GP de La Bañeza y el GP de España del Campeonato del Mundo. Su entrevista fue un lujo, así como su presencia en el coloquio de Barcelona.

Fotografía tomada durante el rodaje del documental, mientras se filma la entrevista a Benjamín Grau, 16 veces Campeón de España, En 1974 Grau ganó en 125cc el GP de La Bañeza y el GP de España del Campeonato del Mundo. Su entrevista fue un lujo, así como su presencia en el coloquio de la presentación del documental en Barcelona. Jesús A. Calvo (Imagen Industrial) filma excelentemente, regalándome el placer de entrevistar al ilustre piloto y maravillosa persona. El mismo placer que tuve al estar sentado junto a él durante el coloquio tras la presentación en la ciudad condal.

El Motoclub Bañezano hizo posible que el circuito de velocidad urbano resistiese en el tiempo como un espectáculo único, mientras la mayoría de circuitos urbanos de España iban desapareciendo uno a uno. Sólo en 1989 las carreras de motos volvieron a caerse del cartel de las fiestas patronales. El Ayuntamiento de entonces no arregló el firme del circuito, como solicitaba el Motoclub Bañezano para cuidar la seguridad de público y pilotos. Las motos cada vez eran más rápidas, los circuitos urbanos eran una especie en extinción y velar por la seguridad del evento era, indudablemente, como sigue siendo hoy en día, prioridad absoluta. Aquella fiesta fue descafeinada. Hubo pregón, verbenas y barracas, pero no fue fiesta. O al menos no fue como a La Bañeza le gusta que sea su fiesta. Se produjeron grandes protestas e incluso algunos manifestantes cortaron la carretera Nacional VI Madrid-Coruña, esa por la que llegaban cada año los pilotos desde tantos lugares, como llegaron los del Val en 1956. La siguiente secuencia extraída del documental narra, a través de algunos de sus protagonistas, el ‘carrerón’ de 125cc de 1963, en que algunos pilotos habían corrido el día anterior en prueba internacional en La Coruña:

Secuencia de la película EL GRAN PREMIO DE LA BAÑEZA: 1963 from Óscar Falagán Quintanilla on Vimeo.

Este año 2016 el Ayuntamiento ha decidido imponer las fechas en que quiere que se celebre la carrera, sin tener en consideración la opinión del Motoclub Bañezano, que ha ofrecido dos fechas alternativas para ello. La contribución de los bañezanos es esencial para el desarrollo del evento. Es su aportación, a través de las arcas del consistorio la que lo ha sufragado históricamente. Resulta incomprensible que el Ayuntamiento no quiera tender su mano al club que ha hecho, década tras década, que un espectáculo que comenzó siendo comarcal y provincial, se haya convertido en un acontecimiento de interés internacional. Desgraciadamente, sucede en ocasiones que quienes han de ser los más indicados en ser conscientes de la dimensión que un evento tiene y de cuanto cuidado merece, son quienes menos lo son.

El periodista norirlandés Stephen Davison, titula «LA ROAD RACE MÁS LOCA DEL MUNDO» su estupendo reportaje para Motorcycle News sobre el Gran Premio de La Bañeza (ver más pinchando aquí).»

El aprecio que en toda España se tiene a la carrera de motos del circuito urbano bañezano es inmenso. La película documental El Gran Premio de La Bañeza ha recibido ovaciones allá donde ha sido exhibida. La última de ellas en Barcelona, con un público entregado y un apasionante coloquio tras la proyección. Jamás el Ayuntamiento de La Bañeza se ha interesado por apoyar la promoción de esta película, realizada con gran esfuerzo e inversión por la productora leonesa Imagen Industrial. Un trabajo que es embajador de la ciudad. Creo que un Ayuntamiento que de verdad deseé velar por el interés de su ciudad – y no por otros intereses – debería de tener mayor cuidado con lo que es bueno para su ciudad y tener visión para apoyar trabajos que sirven para darla a conocer al mundo. Quizá no le faltan motivos al productor y realizador del trabajo, Jesús A. Calvo, cuando me dice que deberíamos haber escogido otro título para la película documental, puesto que quienes deberían de ser conscientes de que pasea el nombre de su ciudad por el mundo no saben darse cuenta de ello. Pero yo no me arrepiento de haber escogido ese título. Porque el documental habla de la historia del motociclismo en España con un hilo conductor llamado circuito urbano de La Bañeza, que es, por cierto, la ciudad en la que nací. Por gentileza de un espectador que filmó – con su teléfono móvil – la introducción a la presentación en Barcelona, puedo compartir un pequeño fragmento a continuación:

Sesenta años después de la emocionante exhibición de los hermanos del Val, en un año en que La Bañeza no tuvo su carrera de motos en agosto – cuando aún el evento era un recién nacido -, La Bañeza está en riesgo de no tener su carrera de motos en agosto, cuando el evento ha crecido mucho más de lo que aquellos pioneros del Motoclub Bañezano hubieran soñado. Por el enorme cariño que le tengo a un evento tan especial, mi deseo es que quien tenga que recapacitar, recapacite a tiempo, porque hay decisiones que luego no tienen marcha atrás. Quienes hasta ahora han hecho alardes de no ser conscientes de lo que significan ciertos trabajos y esfuerzo, deberían reaccionar. Aunque en algunos aspectos ya no supieron estar a la altura, quizá aún haya margen para algún tipo de reacción. Y es que si te dan trabajos hechos, como cincelar año a año una carrera que atrae a miles de personas a tu ciudad o te hacen una película documental que la ensalza donde quiera que va, es muy sencillo ser un poco más hábil y saber colaborar con quien te pone tan en bandeja esa generosa labor. Por fortuna, la historia ha sido contada. Fue creada por apasionados de las motos y amantes de su ciudad. La historia está ahí, creada por los que la han hecho posible desde hace más de medio siglo. La historia está ahí, sí, también documentada, escrita y filmada.

Oscar Falagán

De las motos, hoy se discute como del fútbol

Ojalá no fuese por un incidente tan desagradable como el que aconteció en el Gran Premio de Malasia. Pero lo cierto es que hoy (26 de octubre de 2015) en los bares de España y en los periódicos deportivos del país se habla tanto o más de motos como de fútbol. El campeonísimo Ángel Nieto, vencedor en 125cc en La Bañeza en 1968, hace un maravilloso testimonio para la película documental EL GRAN PREMIO DE LA BAÑEZA, en el que, entre otros aspectos, resalta la notoriedad que el deporte de la moto ha conseguido obtener dentro del mundo del deporte en España.

Sin duda, figuras como el propio Nieto, Ricardo Tormo, Santiago Herrero, Ramón Torrás, Sito Pons, Joan Garriga… ayudaron a levantar las pasiones de un deporte que hoy en día siguen atizando figuras como Márquez, Pedrosa, Lorenzo y un sinfín. Manuel «Champi» Herreros fue uno de los pilotos que en, quizá, la primera década dorada del motociclismo español, la de los años 80 del siglo pasado, obtuvo un título mundial. Champi ganó en La Bañeza en 1984 y cinco años después ganó el Mundial de 80cc. En una secuencia de EL GP DE LA BAÑEZA introduce el tema de aquellos pilotos de los años 60 y de los años 70, que lanzaron el motociclismo como deporte.

El Mundial de motociclismo de velocidad, en lo que categoría que en nuestro días se conoce como MOTOGP, se decidirá este año en Valencia, en un circuito que lleva el nombre honorífico de Ricardo Tormo, pilotazo de bandera que supo ganar un Mundial con una Bultaco en 1978. Las Bultaco siguen rugiendo hoy en día en La Bañeza.

La portada del Marca hoy, 26 de octubre de 2015.

La portada del Marca hoy, 26 de octubre de 2015.

Como dice, Ángel Nieto en la película EL GP DE LA BAÑEZA: «Afortunadamente, hoy de las motos se discute como del fútbol». Aunque quizá en el día concreto de hoy cabría matizar: «Desafortunadamente, hoy de las motos se discute como del fútbol».