Noche mágica en La Bañeza

La noche del 8 de agosto de 2019 se sintió la magia en La Bañeza. Víspera del gran fin de semana de su gran premio de velocidad, la proyección de la película documental EL GRAN PREMIO DE LA BAÑEZA llenó de electricidad el aire y de emociones a los espectadores. La sesión de cine al aire libre, organizada por el Ayuntamiento, creó un ambiente espléndido.

Al finalizar la proyección, cuando aparecían en pantalla los títulos de crédito, ¡sorpresa maravillosa!: con la estupenda complicidad de los directivos del Motoclub Bañezano, irrumpe en escena el sonido de una Bultaco con un piloto de rostro secreto. El público alucina y rompe en aplausos cuando el piloto se quita el casco y se descubre que es Benjamín Grau, seis veces vencedor en La Bañeza en las décadas de los 70 y principios de los 80 y 16 veces Campeón de España en varias categorías.

Acaba la proyección y una Bultaco de 155cc hace música celestial y se planta frente al público. «¡¿Pero qué sucede?! «¡¿Quien irrumpe en escena así?!»
SORPRESA, es Benjamín Grau, casi 40 años después de su anterior participación en el GP Bañezano. Este año lo ha vuelto a hacer.

La velada se prolongó y el público pudo interaccionar con el barcelonés, así como con otros protagonistas del documental, como el también barcelonés Edu Callejas o el cartagenero Manuel Hernández. Compartimos aquí, para aquellos que no pudieron estar presentes, algunos fragmentos de la emotiva charla entre protagonistas y público:

HABLANDO DE MOTOS EN LA BAÑEZA (parte 1):

HABLANDO DE MOTOS EN LA BAÑEZA (parte 2):

HABLANDO DE MOTOS EN LA BAÑEZA (parte 3):

A veces los astros se alinean de manera excepcional. Eso pasa, muy a menudo, con todo lo que concierne al circuito urbano de La Bañeza. El Moto Club Bañezano eligió para cartel de este año una rememoración del cartel de 1957. Pues bien, ese año ganó en La Bañeza un piloto salmantino llamado Manuel Iglesias «Cachorro» y a él pertenecía la Bultaco que le fue prestada a Benjamín Grau para presentarse de forma tan bonita ante el público de La Bañeza. Más astros alineados: Manuel Hernández «Junior» ganó en 125cc en el año en que se filmó el documental, esa victoria quedó así inmortalizada. Durante el coloquio, aún no lo sabíamos, pero él estaba llamado a volver a ganar este año.

Manuel Hernández «Junior» durante la proyección junto a su hijo, cuyo abuelo es uno de los protagonistas de la peli. Así es La bañeza, tradición de abuelos a nietos…
Grau posa junto a los realizadores del documental EL GP DE LA BAÑEZA.

¡Muchas gracias a Luis Fernando Miguelez por la gentileza de filmar con su móvil, desde el público, esos instantes, y a Tista Rubio por sus atinadas fotografías!

Rememorando gloria motociclista

El cartel que anuncia el espectáculo motociclista por excelencia de cada mes de agosto este año nos traslada 62 años atrás, concretamente al año 1957. El cartel de aquella edición, aquel que llevaba la mano diseñadora de una conocida marca italiana de neumáticos, ha sido reciclado para anunciar el GP bañezano de 2019. ¡Que historia la de aquella carrera de 1957! Bien vale echar mano de un extracto del libro Ecos de una Pasión para rememorarla:

El salmantino Manuel Iglesias «Cachorro» y el madrileño Carlos del Val son los animadores del contexto motociclista de 1957. (…) Carlos del Val llega con un Renault 4/4, de los que hay ya, circulando por las carreteras de España, varios millares producidos en la Fasa de Valladolid. Precisamente con el cuentakilómetros de un modelo semejante, propiedad de Conrado Blanco (entonces cronista oficial de las tierras bañezanas), había sido constatada la longitud del circuito bañezano (…) Del Val retiró el asiento de atrás del automóvil y metió ahí su moto, una Ducati de 98cc. Este modelo italiano, por su victoria en 1955 en el Moto Giro de Italia había sido apodada «miracolo (milagro) del motogiro», pues con su éxito re-impulsó la fabrica boloñesa, que estaba en plena crisis y vislumbrando un posible cierre.(…)

Detslle del cartel de 1957

Medio siglo después, Carlos del Val me contaba detalles inolvidables de aquel día: «Junto al trofeo, me dieron de premio una hogaza de pan que no me cabía en el espacio de la rueda de repuesto». (…) Por su parte, el fabuloso mecánico y piloto «Cachorro» ha subido su máquina al tren que lo ha traído desde su «Salmanticas» por la Vía de la Plata. El salmantino se hará muy popular en La Bañeza junto con otros coterráneos suyos: José Hernández «Monago», Carlos Hernández y Julián Medina, que conforman la llamada «Escudería charra». Acogidos casi como hijos adoptivos (…) La Bañeza no os olvida… Siempre en el corazón de quien estas líneas escribe.

Oscar Falagán