Las opiniones son libres, los hechos son sagrados

El circuito urbano de La Bañeza es una perla en el mundo del motociclismo y su Gran Premio un retal selecto del folclore hispano, una competición deportiva que es una auténtica superviviente entre las de su especie. Es un milagro fraguado con la colaboración maravillosa de muchos vecinos de la ciudad de La Bañeza y construido durante más de medio siglo de historia con el trabajo, el tesón y la fe de un club, el Motoclub Bañezano. “La historia está ahí” fue el título de la última publicación que realicé en este blog. Eso fue en abril, cuatro meses antes de las fechas de agosto en las que cada año – desde mediados del siglo pasado y de forma ininterrumpida desde 1990 – acostumbra a celebrarse el Gran Premio de Velocidad de La Bañeza. Hoy, cuando publico estas líneas, ha transcurrido un mes desde la fecha en la que este año 2016 hubo carrera de motos en las calles de La Bañeza.

Esa carrera de motos que vieron las calles de La Bañeza este año no fue organizada por el Motoclub Bañezano, alma mater del evento en las 56 ediciones celebradas desde su nacimiento como club en 1954. Nada menos que 56 ediciones del Gran Premio de La Bañeza. El consistorio local, principal patrocinador habitual de la prueba, se auto-otorgó la potestad de imponer unas condiciones que el motoclub local, altruista organizador de todas las ediciones del Gran Premio de La Bañeza, decidió rechazar tras exponer la cuestión a votación de sus socios, que así lo decidieron por mayoría. Esa circunstancia ha provocado multitud de comentarios en la opinión pública, no sólo a nivel local, sino también en los ámbitos del motociclismo nacional. Como desafortunadamente acontece a menudo, las opiniones se vierten por doquier sin que quien las hace tenga un conocimiento – no digo ya detallado, sino siquiera con un mínimo criterio contrastado – de los hechos.

Para informar de una serie de hechos acontecidos y exponer su posición, el Motoclub Bañezano convocó una rueda de prensa el pasado 15 de septiembre, indicando que con la premisa de no interferir en la organización y celebración del evento, la Junta Directiva del club optó por esperar a que el evento hubiese concluido para hacer dicha convocatoria y exponer la realidad de algunos hechos que la opinión pública desconoce. Como portavoces de la Junta Directiva asistieron a la rueda de prensa el presidente y el vicepresidente del club, quienes señalaron: “el veto de algunos medios de comunicación ha impedido en varias ocasiones que podamos responder a los ataques hechos contra nuestro club”. Está claro que los miembros de un club deportivo no tienen mucha capacidad para ser escuchados por los medios de comunicación, cosa que sí parece estarle permitido en este país a quienes ostentan posiciones de poder y que pueden incluso manipular los medios de comunicación a su favor. Junto a los mencionados portavoces del motoclub, en la rueda de prensa realizada en el salón de actos del TRYP Hotel León participó el presidente de la Federación de Castilla y León de Motociclismo, Francisco González.

Durante su intervención, el presidente de la federación hizo hincapié en recordar la importancia de ser conscientes de la peligrosidad del evento, dejando claro que ha de estar organizado por quien verdaderamente sabe organizarlo. “Lo que deseo como presidente de la federación, como desearía cualquier presidente de federación y también lo que deseo yo a nivel personal es que esa carrera siga celebrándose”, ha expresado el presidente de la castellano y leonesa. El dirigente federativo expuso también cómo se desarrollaron los hechos en las semanas previas a las fechas en las que el Ayuntamiento había anunciado la celebración de la prueba. Dos meses antes de esas fechas, la corporación municipal informó a los medios de comunicación de que había llegado a un acuerdo con un ex-piloto valenciano, Miguel Ángel Trenzano, para que fuese responsable de la organización del evento.

El Vicepresidente del Motoclub Bañezano Amador Folgado enumeró en la rueda de prensa la cronología de discrepancias surgidas con la casa consistorial, con obstáculos que ya existían desde mucho antes que este año 2016. Folgado afirmó, entre otros aspectos, que el Motoclub Bañezano. “nunca va a anteponer el beneficio económico que pueda tener la ciudad de La Bañeza a la seguridad de la carrera”. Por su parte el presidente del club, José Luis Falagán, expresó sus puntos de vista subrayando, por ejemplo, que “las carreras y otros eventos que se organizan en la ciudad las tienen que organizar los clubes y las asociaciones de la ciudad que se dedican a eso.” Francisco González añadió más detalles derivados de la situación anómala acontecida este año.

Tras conocer la cronología de los hechos y analizar los pormenores de lo acontecido, muchos indicios invitan a creer que el Ayuntamiento ha querido tener máximo control sobre el evento o incluso erigirse en organizador encubierto del mismo. Evidentemente no le habrá faltado el apoyo de oportunistas de turno, cómplices y secuaces interesados. El presidente de la Federación de Castilla y León de Motoclismo argumentó que no quiere que pase como ha sucedido en otras carreras o eventos motociclistas “donde se meten los ayuntamientos y al final se cargan las carreras, porque el que lo tiene que organizar es el motoclub.” No obstante, cerró su intervención con una llamada al entendimiento entre las partes para proteger precisamente la carrera.

Como decía el legendario periodista inglés Charles P. Scott, “las opiniones son libres, los hechos son sagrados”. Scott fue editor del periódico The Guardian curiosamente durante 57 años. Exactamente el número de ediciones que el Gran Premio de La Bañeza organizado por el motoclub de su ciudad aspiraba a cumplir este año. Sea como fuere, lo que acabó por suceder es que el Ayuntamiento de la ciudad se apropió de ese número 57 para anunciar el evento. ¿Tiene derecho a ello por ser quien lo ha patrocinado? Cuando los circuitos urbanos estaban desapareciendo de toda la geografía, los miembros del Motoclub Bañezano mantuvieron vivo el de su ciudad para que todos hoy en día podamos disfrutar de esta fiesta. Lo que un Ayuntamiento coherente y desinteresado ha de hacer es tender la mano a los clubes de su ciudad, y en este caso en concreto colaborar abiertamente con el club que ha trabajado, año tras año, para que un evento que nació como una carrera más – entre las muchas de ese tipo que había hace medio siglo -, se haya convertido en una joya universal y en el mayor foco de atracción turística de la comarca.

Otro periodista inglés, Frank Melling, acudió a descubrir el Gran Premio de La Bañeza y además lo vivió en su piel participando como piloto. Así titulaba en 1999 uno de sus emocionados artículos acerca de lo vivido: “La Bañeza, el hogar de la mejor carrera urbana del mundo”. El Motoclub Bañezano y La Bañeza habían superado muchos obstáculos en las décadas previas para que se llegara al fin de siglo con esta excepcional carrera en apogeo. Fue necesario trabajar mucho para llegar a ese punto. Quizá algunos no lo entiendan. Pero no hace falta ser excesivamente despierto para comprender ese irrefutable hecho. En uno de sus apasionantes artículos sobre la bañezana carrera, Melling comenta que cuando llegó al lugar el día previo al comienzo del Gran Premio, no podía imaginar donde se iba a celebrar la carrera. Entonces de repente aparecieron los voluntarios del Motoclub Bañezano delimitando la pista: “Cuando qui­se darme cuenta, el circuito había sido creado de la nada.” El trazado por el que tuvo que pilotar Melling en 1999 se parecía mucho ya a esa silueta que hoy se ha convertido en símbolo. El trazado actual del circuito urbano, esa silueta dibujada por calles de La Bañeza que hoy se ha convertido en icono (utilizado como imagen en distintos lugares y para variopintos fines) es obra y fruto de una evolución del trabajo de muchos años por parte del Motoclub Bañezano. Ese espectacular circuito urbano que cada año acoge a miles de espectadores es fruto de quienes supieron adaptar al paso del tiempo una competición motociclista entramada en calles de la ciudad.

Hay directivos en activo en el Motoclub Bañezano, que llevan luchando por la supervivencia de la carrera de motos del circuito urbano de La Bañeza desde la década de los 80. A pesar del ultraje que se les ha hecho este año, mantienen la dignidad y siguen adelante organizando eventos tan loables como el reciente homenaje al gran periodista del motor Javier Herrero en su ciudad natal Saldaña. Como aficionado del maravilloso deporte de la motocicleta, siento orgullo por este club del que soy socio desde hace varias décadas. Mucho más orgullo aún viendo el respetuoso comportamiento que han tenido, cuanto más se les ha atacado gratuitamente, sin que apenas se les haya escuchado.

La bañezana carrera, hecha tradición, supone en las fechas en que se celebra un importante impulso económico para la zona. Lógicamente, ese impulso no existiría si el Motoclub Bañezano no la hubiera hecho realidad, década tras década. Un esfuerzo apoyado, por supuesto, por el espléndido apoyo humano de esos colaboradores anónimos, que son cientos, esos vecinos que ceden los garajes de sus casas, esos voluntarios que han acudido desde siempre a trabajar como ‘banderas’, a descargar camiones de balas paja (neumáticos antaño) para montar el circuito y mil y un valiosos detalles más. Todos han colaborado para que el evento haya llegado hasta donde ha llegado. Esa ha sido siempre la esencia del circuito urbano de La Bañeza.

Entorno a la fiesta del motociclismo que representa el Gran Premio de La Bañeza hay quien, sin haber aportado nunca una miga de pan al banquete del que ahora reclama su parte, ha exigido explicaciones. Hay incluso quien, sin ser siquiera socio del Motoclub Bañezano, le pide cuentas. El contrasentido ha sido y es tal que incluso algún piloto se permite inmiscuirse verbalmente en asuntos del club del que no es socio, o incluso atacar con mezquindad al club y a personas del club que tanto ayudaron a él como a tantos y tantos pilotos. Quien así se comporta no es consciente de que jamás hubiera participado siquiera en La Bañeza de no exisitir el Motoclub Bañezano. Porque jamás se hubiera alcanzado la 56ª edición, ni a la 40ª, ni a la 30ª del Gran Premio de La Bañeza, del que ahora – quizá por alguna inspiración suya divina – se cree con derechos. Por una razón tan obvia que ser ignorante a ella roza el absurdo. Porque el Gran Premio de La Bañeza lo ha hecho existir y persistir el Motoclub Bañezano.

Las carreras del circuito urbano de La Bañeza se han convertido, no sólo en el emblema inseparable de las fiestas patronales de la ciudad, sino un acontecimiento con ecos a nivel internacional. Uno de los últimos reductos de una forma mágica y única de entender el motociclismo. Conviene que quien tome decisiones para la realidad de su presente y futuro inmediato, sepa estar a la altura de esa dimensión.

Imágenes de la rueda de prensa filmadas Imagen Prisma.

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