El año que una MOTO 3 derrocó de su trono a las 125

El circuito urbano de La Bañeza, otro año más, volvió a surgir de la nada, para convertirse en un todo de motociclismo y confraternidad cultural. El 16, 17 y 18 de agosto de 2013, La Bañeza izó su bandera de espectáculo, como un suspiro de gloria que llega de repente, se siente, se palpa y se esfuma hasta el año siguiente. El público, que volvió a llenar de respeto y admiración los bordes de la pista, realizó su anual reverencia al deporte de la motocicleta. La Bañeza está, definitivamente, embrujada por su carrera de motos. Hasta los campos de gramíneas de la comarca se pelean por ser los escogidos, para que la paja surgida de ellos se convierta en parte de la fiesta, ayudando a forjar el escenario de la pista urbana….

ambiente

Público en la primera curva después de recta. Foto M.A. Fernández

Y este año sucedió algo que, curiosamente, jamás había sucedido desde que en 1952 se organizara la primera carrera bañezana con el anuncio de “carrera para motocicletas comerciales de 125 centímetros cúbicos”. En la edición de este año, por primera vez en la historia, en La Bañeza no ganó ninguna de las carreras una máquina de 125 centímetros cúbicos. La carrera de 125 nunca ha faltado del cartel bañezano. Han compartido cartel con máquinas de distintas categorías: 50, 80, 250, Clásicas…, pero las fieras de 125 siempre han estado ahí. Y también este año, como no podía ser de otra manera, han estado ahí. Pero compartiendo parrilla (por segundo año consecutivo) con las florecientes máquinas de MOTO 3. El pasado año, no hubo ninguna de ellas que osara imponerse a la 125 de Martínez Más. El valenciano tiene artes de gran piloto. No en vano, lo ha dejado bien claro en pruebas de carácter internacional. “Creo que la MOTO 3 lleva algo de ventaja sobre la pista bañezana”, confesaba Alejandro Martínez Mas, y más aún cuando quien la pilota en dicho trazado urbano es Manuel Hernández Junior. El cartagenero, que también ganó en La Bañeza en 2009 y 2003 (a lomos de una 125 en aquellas ocasiones) realizó este año la pole position y una impecable carrera.

Hernández celebra victorioso. Foto M.A. Fernández

Hernández celebra victorioso en recta de meta. Foto M.A. Fernández

Su padre supo lo que es ganar en La Bañeza allá por la década de los 80 y ahora ha visto también ganar a su hijo. Hernández Junior apuró al máximo la frenada en cada esquina, porque sabía de la clase enorme de sus más inmediatos rivales y porque los ajustados tiempos de los cronometrados del sábado dejaban bien clara la dura competencia. A pesar de su gran carrera con su 125, Martínez Mas sólo pudo ser segundo tras la MOTO 3 de Manuel Hernández. Y Dani Sáez, vencedor en 2011, 2010, 2008 y 2004, logró ser tercero con su 125. Las reinas, las 125, fueron derrocadas este año. ¿Lucharán por retomar su cetro en años sucesivos?

De idda. a dcha. Martínez, Hernández y Sáez, podium de lujo. Foto M.A. Fernández

De izda. a dcha: Martínez, Hernández y Sáez, podium de lujo. Foto M.A. Fernández

¿Se atreverían las jóvenes estrellas de MOTO 3 del Mundial, acostumbradas a los circuitos permanentes, a coger el rebufo de la MOTO 3 que ha sabido llegar primera a la bandera de cuadros de La Bañeza , y de las 125 que formidablemente han competido con y contra ella? Algunos testimonios ya dan su parecer al respecto en la película documental “El Gran Premio de La Bañeza”.

SIEMPRE RUEDAS Y MOTOR